Este proyecto consiste en el diseño de una biblioteca a medida para una vivienda privada en Arcangues, Francia.
Concebida como un único elemento arquitectónico, la biblioteca se extiende de pared a pared, enmarcando la zona de estar y ofreciendo un amplio espacio para la colección de libros y objetos personales de sus propietarios. Pintada del mismo blanco que las paredes, la intervención busca integrarse discretamente en la arquitectura, dejando que sean los libros y los objetos quienes aporten color, textura e identidad al espacio.
Un banco continuo situado bajo las ventanas existentes conecta ambos cuerpos de la biblioteca, creando un lugar para la lectura y reforzando la percepción del conjunto como una única pieza. Separada del techo, la composición mantiene una presencia visual ligera a pesar de sus dimensiones, permitiendo que las proporciones originales de la estancia sigan percibiéndose con claridad.
Más que un mueble independiente, la biblioteca pasa a formar parte de la arquitectura de la vivienda, ofreciendo un soporte atemporal que irá transformándose con el crecimiento de la colección que alberga.