Ubicada en las dos plantas inferiores de un edificio de uso mixto en Barcelona, esta intervención transforma una oficina existente en la nueva sede corporativa de la empresa. El programa requería un espacio de trabajo para aproximadamente cuarenta empleados, combinando zonas de trabajo abiertas con salas de reuniones, espacios comunes y áreas informales destinadas a favorecer la colaboración y las relaciones cotidianas entre el equipo.
El acceso principal se produce a través del jardín existente, planteando una transición gradual entre la ciudad y el espacio de trabajo. En lugar de distribuir el programa de forma homogénea entre las dos plantas, la propuesta organiza la oficina en torno a dos ámbitos complementarios: uno destinado al trabajo de concentración y otro concebido para la colaboración y las actividades compartidas. La planta baja alberga las zonas de trabajo abiertas, mientras que la planta superior reúne las salas de reuniones, la cocina común y los espacios de encuentro, configurando un entorno que favorece tanto el trabajo en equipo como la interacción informal.
Uno de los principales retos del proyecto fue introducir luz natural en la planta inferior. Para ello se incorporaron tres lucernarios estratégicamente situados en la terraza superior, permitiendo que la luz natural penetrara profundamente en el espacio de trabajo y reduciendo la necesidad de iluminación artificial. Los acabados en madera y los materiales de textura sutil fueron cuidadosamente seleccionados para potenciar la calidad de la luz, creando una atmósfera serena y acogedora que favorece la concentración y el bienestar. En conjunto, la luz natural y la cuidada selección de materiales refuerzan la sensación de amplitud y continuidad espacial en todo el espacio de trabajo.
En la planta superior, la zona común se abre directamente hacia la terraza, extendiendo las actividades cotidianas más allá del interior del edificio. Una barra lineal continua recorre la fachada, conectando visualmente el espacio interior con el exterior y creando un punto de encuentro natural para el equipo. Concebido como el corazón social de la oficina, este espacio favorece las interacciones espontáneas a lo largo de la jornada, ya sea durante una pausa para el café, una comida compartida o una conversación informal. El resultado es un entorno de trabajo donde la luz natural, los espacios compartidos y una organización espacial clara contribuyen por igual a la productividad y al bienestar cotidiano.
